La Enfermedad de Alzheimer (EA) es un proceso neurodegenerativo que actualmente no tiene curación. Científicos del Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo (IIORC) de la Universidad Complutense de Madrid, dirigidos por José Manuel Ramírez, catedrático de oftalmología de esta Universidad, han descubierto que el espesor del área macular de la retina puede ser un buen biomarcador en estadios muy tempranos de la enfermedad.

En la sociedad actual en la que vivimos, donde la población está cada vez más envejecida, las enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer), tienen un impacto creciente en nuestra población, siendo consideradas como las epidemias del siglo XXI. Actualmente no existe ninguna terapia curativa para la EA, aunque sí que se han desarrollado fármacos que retrasan la aparición de algunos de los síntomas, permitiendo que los pacientes tengan más autonomía durante un periodo más largo de tiempo. Los esfuerzos de una parte de la comunidad científica están centrados en la búsqueda de nuevos biomarcadores para esta enfermedad cuando la patología aún se encuentra en un estadio muy leve, con el fin de poder comenzar con los tratamientos ya disponibles lo antes posible.

Estudio del espesor de la retina

Espesor de la retinaPartiendo de la evidencia de que el ojo es una inigualable ventana de lo que sucede en el cerebro, el Grupo de Investigación Básica en Ciencias de la Visión del IIORC del de la UCM (junto con la Unidad de Memoria del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico San Carlos) ha llevado a cabo una investigación para encontrar nuevos biomarcadores en la EA leve. Para este trabajo se realizó un examen oftalmológico completo a pacientes recién diagnosticados y que no presentaban patología ocular, así como a un grupo de pacientes control de la misma edad que no presentaban ningún deterioro cognitivo.

Para medir el espesor de la retina (la capa neuronal que tapiza el ojo) se utilizó la técnica no invasiva de la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT), en la que mediante interferometría se toman unas imágenes que muestran el espesor de la retina, pudiendo observarse así todas las capas de esta estructura y proporcionando un valor objetivo y repetible.

Conclusiones del trabajo

Gracias a este trabajo se ha demostrado que la retina es más fina en pacientes con EA leve, siendo este adelgazamiento significativo en la zona macular de la retina, que es la zona de máxima visión. En el estudio se llegó a la conclusión de que el área macular era la primera que sufría este adelgazamiento, y que cuando la enfermedad progresa la neurodegeneración se observa también en el área alrededor del nervio óptico. Este proceso refleja que las neuronas de la retina están viéndose afectadas por la neurodegeneración, llegando a morirse, lo que produce como consecuencia el adelgazamiento de la retina. Esta muerte neuronal, como ha demostrado el equipo de investigadores del IIORC, se producen en un estadio muy inicial de la enfermedad.

Pero además este estudio –financiado en parte por OFTARED (RETICs del ISCIII)- ha revelado que el espesor de la retina en su área macular tiene un alto valor predictivo para diferenciar pacientes sanos de pacientes enfermos, siendo en el área macular superior a un 80%, pudiendo así ser utilizado como un biomarcador del Alzheimer en estadios iniciales.

“Si tenemos en cuenta la accesibilidad que tiene el ojo para poder aplicar la técnica no invasiva de la OCT para medir las neuronas de la retina, se puede afirmar que esta prueba diagnóstica puede ser tenida en cuenta para la evaluación y el seguimiento de los pacientes con EA” afirma Elena Salobrar-García becaria predoctoral FPU del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Estos descubrimientos han sido recientemente publicados en la revista científica Ophthalmology, que es la primera revista a nivel mundial en el área de esta disciplina científica.

FUENTE: Sección Departamental de Oftalmología (Fac. Óptica y Optometría). Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramon Castroviejo de Madrid. 

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